Luego de que la Corte Constitucional,
mediante sentencia T576 de 2014, fallara de fondo las tutelas que pretendían desconocer
el proceso autónomo celebrado en Quidbó; dando su respaldo formal al mandato nacido
del Primer Congreso Nacional Afrocolombiano de 2013, se advierte una manifiesta
inquietud no sólo por dilatar e intentar modular los efectos de tal decisión constitucional.
Además, parece enfermizo el propósito gubernamental de hilvanar encuentros
antojadizos que favorezcan sus pretensiones de contar, nuevamente, con un
escenario consultivo que opere a su amaño, a espaldas del pueblo
afrocolombiano, tal como ocurría con la Comisión Consultiva de Alto Nivel, a la
que se negó potestad alguna en dicho certamen, confiando a la Autoridad
Nacional Afrocolombiana el que adelantara sesiones para poner a punto nuevos
protocolos y acuerdos que deberían ratificarse, consultados previamente, en un
nuevo Congreso.
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domingo, 27 de marzo de 2016
domingo, 16 de marzo de 2014
Existe una única Autoridad Nacional Afrocolombiana
La Corte Constitucional y el Ministerio del
Interior tienen en sus manos la inmensa posibilidad de contribuir al
afianzamiento del pueblo étnico Afrodescendiente en Colombia, al ser requeridos por
vía de tutela para que se pronuncien sobre la legitimidad del Congreso Nacional
Afrocolombiano y de la Autoridad Nacional Afrocolombiana que, nacida en dicho
escenario, constituye el espacio autónomo con el que este pueblo ha expresado
su interés por coordinarse, articular sus acciones organizativas y movilizatorias
y definir los procedimientos de consulta previa, interlocución y toma de
decisiones en torno a su existencia, presencia resistencia y perdurabilidad. Dicha autoridad, convocada inicialmente en Medellín, adelanta su segunda sesión entre el 14 y el 17 de marzo en Zipaquirá.
En Quibdó, en el marco de la histórica
convocatoria al Congreso Nacional Afrocolombiano, se enfrentaron ácida y públicamente las
distintas fuerzas en pugna por la expresión y el liderazgo del pueblo
afrodescendiente en Colombia; evidenciando masivamente el descontento y el malestar con quienes, con la venia gubernamental y so pretexto de enarbolar su representación, acapararon diferentes espacios decisionales en los que se hicieron al control de la agenda étnica afrodescendiente; a tal punto que lograron bloquear no sólo programas gubernamentales; sino el desarrollo y reglamentación de la ley 70 de 1993.
viernes, 20 de diciembre de 2013
¿Saldo a favor? Pequeño balance del 2013 para el movimiento étnico afrodescendiente en Colombia
El 2013 nos deja la inmensa satisfacción, pese a sus sorpresivos
contradictores, de que hemos dado pasos gigantescos para la articulación del
pueblo afrodescendiente en Colombia, a partir de la reinstalación de la
autonomía como fundamento ético y político de un movimiento que no resigna su carácter resiliente, emancipatorio y reexistente.
viernes, 25 de octubre de 2013
Las batallas por la independencia
Si el movimiento étnico afrodescendiente está madurando para convocarse a
sí mismo, constituir sus propias autoridades, gestar su agenda interna y
deliberar en torno a los asuntos de alta incidencia para las hijas e hijos de África
en este país, está por verse entre el 25 y el 27 de octubre cuando
sesionará por vez primera la Autoridad Nacional Afrocolombiana (ANA) que, de
manera transitoria, ha sido conformada y convocada para desarrollar el
mandato del Congreso Nacional Afrocolombiano
celebrado recientemente en Quibdó.
domingo, 8 de septiembre de 2013
La caída de los faraones
Podría pensarse,
caminando rápido, que lo ocurrido en Quibdó con el movimiento afrocolombiano es
nada más y nada menos que la crasa evidencia del agotamiento de los movimientos
sociales y la expresión agónica de la debilidad tras el izamiento de las
banderas étnicas en países en los que su incorporación al desarrollo
constitucional ha sido más el reflejo de la condescendencia de las
administraciones nacionales con los discursos cosmopolitas de la diferencia
multicultural instalados por los organismos de gobierno trasnacional.
Podría
pensarse igualmente, con mucha ligereza, que el manifiesto arrobamiento de los
liderazgos del movimiento afrocolombiano responde más al desequilibrio de
fuerzas producido por el debilitamiento de los cuadros históricos, tras haber
sucumbido a manos de actores armados (incluso por el mismo estado) sus voces
más agudas y populares.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Cabos sueltos…
Para quienes nos aproximamos a los asuntos
políticos desde nuestra doble condición de activistas y académicos, no deja de
causar sorpresa el que, por momentos, deba justificarse lo uno en función de lo
otro; mientras, en otros esto tenga necesariamente que subsumirse en aquello.
Lo cierto, más allá de viejas consideraciones sobre la neutralidad e
imparcialidad del pesquisidor social, es que ante la posibilidad de leer las
complejidades de la política desde la muralla universitaria resulta siempre
preferible untarse los pies de barro mientras las manos se tiñen con la tinta
de nuestros escritos y la sangre tantas veces derramada de nuestros amigos y
amigas.
Por ello, la condición de bienquerientes del
proceso de constitución e invención del pueblo afrodescendiente en Colombia nos
ha llevado a asumir posiciones críticas y a “empujar” más que jalonar algunos
pasos que contribuyan a que se produzcan efectos sociales y políticos que sirvan
para madurar procesos ansiosamente esperados; tal como ocurrió en la pasada
semana cuando, minúsculos sujetos asumimos el reto, afincados en nuestra
convicción de ser portadores de una ancestralidad cultivada en la resistencia y
el espíritu libertario africano, de tomar parte activa y sacar adelante el
Primer Congreso Nacional Afrocolombiano, felizmente y -contramarea - celebrado en Quibdó, del 23 al
27 de agosto de 2013, del que les comparto por ahora breves notas de viajero.
domingo, 18 de agosto de 2013
“Las consultas previas son un dolor de cabeza enorme: Santos”
El Presidente de Colombia lo ha dejado claro: para este gobierno el asunto de la consulta previa no constituye una garantía de derechos de las poblaciones étnicas sino un problema de racionalidad estatal. Precisamente por ello, sus huestes se aprestan para influenciar, sonsacar y cooptar a los liderazgos afrodescendientes y, muy seguramente de no conseguirlo, persistirán hasta torpedear la discusión autónoma del pueblo congregado en Quibdó al final de la presente semana, en el Congreso Nacional Afrocolombiano. A pesar de ello, el Presidente tendrá que tomar mucho acetaminofén si cree que el “dolor de cabeza” de la consulta previa desaparecerá a punta de chantajes del ejecutivo a los nuevos liderazgos; tal como hacía - y al parecer todavía hace, con aquellas figuras venales y antojadizas a las que sostuvo y sostiene con los recursos de los que ahora se duele.
sábado, 27 de julio de 2013
Autonomía y poderazgo afrocolombiano
Suele causar
sorpresa a los áulicos del gobierno el que se someta a discusión si interviene
o se acepta su presencia en eventos que,
de suyo, corresponden a las dinámicas propias de movimientos sociales, étnicos o populares. En el ámbito
local, tanto como en el regional y nacional, pareciera que si una figura
gubernamental no da el santo y seña para que se proceda en la realización o
conducción de las cuestiones públicas, al asunto le falta la sacrosanta y consabida
bendición que expresa la voluntad política del gobernante.
Con ello, lo
que se refleja es el influjo que las instituciones políticas y los cargos administrativos han logrado en la
definición de una agenda pública cada vez más gubernamental, en desmedro de la
autonomía de los pueblos y de los públicos organizados; constituyéndose así en una especie de viabilizadores de la actuación colectiva.
domingo, 14 de julio de 2013
Las ciudades: Territorios de nueva ancestralidad
La
identidad debe ser entendida, desde una dimensión política, como una poderosa
arma; como un instrumento insurgente contra el poder.
Patricio
Guerrero
Este trabajo aporta a la comprensión de las relaciones entre territorialidad, poblamiento, identidad cultural y vida urbana en el contexto preparatorio de la movilización étnica hacia el Congreso Nacional Afrocolombiano.
La ancestralidad no se reduce al asentamiento en un determinado territorio
ni se corresponde con la tradición de ocupación del mismo. De hecho, partiendo
de una concepción biopolítica y culturalista, habría que insistir en romper con
tradiciones esencialistas que limitan la pertenencia étnica y cultural al vínculo
identitario con quienes, portadores de tradiciones localizadas en
espacialidades concretas, manifiestan su procedencia. La procedencia, entonces,
no resulta sinónimo de ancestralidad; pese a que puedan rastrearse tradiciones
y costumbres arraigadas en las prácticas de sujetos provenientes de
determinados territorios.
Esta concepción abre a la reflexión respecto del significado que cobra el
que, siempre nacidos, avenidos o allegados en ellas, entre las y los
afrodescendientes se cuenten siete de cada diez habitando, viviendo,
inventándose y sembrando ancestralidad en las ciudades; pese a que "la ciudad no dice su pasado"(Calvino, 1998).
domingo, 7 de julio de 2013
Las ciudades también van al Congreso
Con pasmosa notoriedad se comprueba cotidianamente que la imagen mediática
e institucionalizada de las y los afrodescendientes en Colombia suele representarse
con la ruralización y las formas ribereñas, isleñas y litorales que asumen los
trazos identitarios de quienes provienen de dichas regiones en el Pacífico y el
Caribe. Tal imagen contrasta con una evidencia palmaria que nos informa que, hoy, 7 de cada 10 personas afrodescendientes han nacido, se encuentran residenciados
o han reconfigurado su existencia en las ciudades.
Frente a tal dato, advertimos igualmente que aquellos municipios con mayor
población afrodescendiente como Cartagena, Buenaventura, Tumaco, Turbo y Quibdó
son centros poblados altamente densificados al igual que Cali, Medellín y Bogotá;
es decir, ciudades, lo que de suyo debería significar una consistente
advertencia sobre el carácter urbano que informa con igual potencia la
construcción identitaria afrodescendiente en el país.
Este asunto cobra mayor vigor en vísperas de la realización del Congreso
Nacional Afrocolombiano a realizarse en Quibdó a finales del mes de agosto,
congregando a Consejos Comunitarios de territorios titulados, no titulados y
ancestrales; así como a organizaciones, redes y articulaciones del movimiento étnico afrodescendiente en el
país. Esta será una oportunidad histórica, única y propicia para nutrir de
contenido político al proceso étnico, si logra retar y contener la voracidad burocrática
de viejos liderazgos, declararse autónomo frente a la arremetida gubernamental
y fortalecer los lazos de hermandad entre las diferentes expresiones y
tendencias gestadas en el proceso de articulación del pueblo afrodescendiente
en Colombia.
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CuestionP Aportes para una teorìa polìtica de la afrodescendencia por Arleison Arcos Rivas se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 2.5 Colombia.
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