jueves, 15 de marzo de 2018

¿Quién perdió?



El rasgo más decepcionante de la pasada contienda electoral, revisados los resultados para las circunscripciones de los pueblos étnicos, es el creciente y manifiesto nivel de cooptación de las curules afrodescendientes e indígenas por el camuflaje que las fuerzas políticas tradicionales han impreso sobre la faz de quienes, tras la evidencia formal de pertenecer a dichos grupos, encarnan proyectos políticos al margen de las luchas y causas históricas en sus movimientos.

Resulta preocupante el hecho de que no accedan a estas curules figuras de amplio reconocimiento nacional e internacional como Luís Evelis Andrade, Francia Márquez, e incluso figuras como Daniel Garcés o Heriberto Arrechea, cercanos a políticos cuestionados. Tanto como debe considerarse como un nuevo reto a la representación étnica el que la votación en blanco resulte mayoritaria en la circunscripción indígena al Senado y Cámara, asunto que no está falto de suspicacias y que deberá ser resuelto por el Consejo Nacional Electoral, organismo que deberá interpretar si, como pasa con el umbral, debe restarse o no incidencia del voto en blanco en esta circunscripción. 

En el movimiento político Mais la victoria de Feliciano Valencia Medina constituye un respaldo a su liderazgo, cuestionado por su injusto encarcelamiento y posterior absolución e inmediata libertad ordenada por la Corte Suprema de Justicia. Muy seguramente, su presencia en Senado podría ocurrir como parte de un acuerdo de rotación de liderazgos indígenas en ese escenario.

Por su parte Manuel Bitervo Palchucan Chingal recupera para AICO la segunda curul indígena en el Senado y, con ello los pueblos indígenas de los Pastos ganan de nuevo figuración en ese escenario. Debe recordarse que AICO ha sido cuestionado como una fábrica de avales; por lo que tiene importancia para los procesos de reivindicación étnica que sea un Taita elegido como candidato único al interior de su movimiento quien represente los intereses de su pueblo.

En la Cámara por circunscripción indígena nos encontramos con el hecho atípico de que Ariel David Jaramillo Largo se encuentra inhabilitado para ejercer cargos públicos pero aun así siguió en campaña; por lo que muy seguramente será el joven y talentoso líder Juvenal Arrieta quien se posesione en esa curul.

En la otra circunscripción especial, aunque resulta impresioante la batalla que dieron dos jóvenes figuras de peso al interior del movimiento étnico afrodescendiente como los son Francia Márquez Mina y Daniel Garcés Carabalí, los resultados permiten concluir que los partidos tradicionales Cambio Radical, Centro Democrático y la U jugaron un papel determinante para que en esas dos curules vayan a posesionarse una figura pública reconocida como lo es John Arley Murillo Benitez y un absoluto desconocido y camaleónico político llamado Hernán Banguero Andrade, a quien no se le reconoce como actor protragónico en causa alguna relacionada con el pueblo afrodescendiente en Colombia.

Si bien John Arley Murillo, recibió el aval del Consejo Comunitario Playa Renaciente, ubicado en las orillas del río Cauca en el conocido como Cauquita en Cali; ha sido su trabajo de ocho años como gerente regional del ICBF en el Valle y en Chocó lo que le ha dado figuración. El peso de su votación pasa por el capital político acumulado con el partido de la U respaldado por el equipo de la gobernadora del Valle, el trabajo adelantado entre las madres comunitarias y por el respaldo que pueda haberle ganado la implementación del modelo de administración autónoma de recursos para la primera infancia en manos de los Consejos Comunitarios, que se implementa en el Valle gracias a su gestión. 

La segunda curul es toda una sorpresa, al quedar en manos de Hernán Banguero Andrade, quien resulta desconocido en el activismo, la academia y la política afrodescendiente en el país. Avalado por el Consejo Comunitario la Mamuncia, del municipio de López de Micay.

De Banguero Andrade, consta que fue candidato al Consejo de Cali sin un caudal político significativo, Cambio Radical, hizo parte del equipo de campaña a la gobernación del Valle con Francined Cano y consta en documento público su militancia en el Centro Democrático hasta mediados de junio de 2017. Tanto Francined Cano como Hernán Banguero han sido aliados de la Susana Correa, senadora saliente por el Centro Democrático. De hecho Banguero Andrade es tan desconocido en los escenarios reivindicativos de los derechos para la población afrocolombiana que hasta sus amigos en redes sociales se sorprendieron al saber de su aspiración por esta circunscripción.

La victoria de Banguero Andrade, no sólo es sorpresiva por obtener 23.613 votos, siendo que la última ocasión que se pulsó en contienda electoral por Cambio Radical habría obtenido escasos 829 votos en 211; sino, además, por el tufillo electorero tras su elección, al no ser un líder reconocido por sus actividades públicas en favor de la población afrodescendiente; estando vinculado a expresiones cristianas al interior del Centro Democrático.

Esta victoria, especialmente, refleja el maridaje de algunos liderazgos étnicos con los partidos tradicionales, lo que les permitiría, como ya ocurrió en el pasado con las huestes de Yahir Acuña, camuflarse como candidatos étnicos incluso a costos altos en una campaña que, esperaremos las cifras presentadas para reposición, seguramente dará de qué hablar frente a los límites estipulados por el Consejo Nacional Electoral.

¿Quién ganó con la reciente elección por circunscripción étnica? Con seguridad habrá que decir que ganaron los partidos, pero perdieron más que los territorios y comunidades.

jueves, 8 de febrero de 2018

¿Un gentío sin proyecto compartido? *

La apropiación ilegítima de la dos curules asignadas para el pueblo afro representó en Colombia durante la pasada legislatura, todo un fiasco en el proceso democrático. Sumado a esto las próximas elecciones de congresistas ya cuentan con 119 aspirantes registrados en 41 listas.

La exagerada cifra de candidatos al congreso, bien podría significar crecimiento y maduración del electorado étnico en el país, sin embargo refleja el agrio sinsabor del desencuentro político electoral. Así mismo, se percibe que en muchos de estos proyectos hay más ganas de figurar que interés por avanzar en la consolidación de un verdadero liderazgo político.

sábado, 28 de octubre de 2017

"Disfraz de afrodescendiente"

Escena uno: Una de mis jóvenes estudiantes, a punto de graduarse bachiller, pregunta inquieta en mi muro ¿qué tiene de malo decir “mi negro”?
Escena dos: una hermosa mujer, reina en su departamento, sube una fotografía a una red social contenta porque su “disfraz” será de afrodescendiente.
La escena tres, póngala usted.
Título de la película: el racismo nuestro de cada día.

Las construcciones simbólicas en torno a la diferencia étnica y la reproducción cotidiana del exotismo, el trato racializado y la negación del peso histórico de las identidades étnicas evidencian la distancia inmensa que todavía se debe recorrer para hacer realidad el reconocimiento pluriétnico y multucultural de Colombia; más allá del pastiche mediático y del figuracionismo en códigos, leyes y decretos que no logran, no pueden por sí mismas, transformar las realidades en las que “negro” y “afrodescendiente” siguen siendo construcciones imaginativas en disputa.

Licencia Creative Commons
CuestionP Aportes para una teorìa polìtica de la afrodescendencia por Arleison Arcos Rivas se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-SinDerivadas 2.5 Colombia.

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