Muchos
pensarían que es una casa para armar un proyecto; otros la vemos como un
proyecto que se hace visible en una casa. Estos dos sentidos, dibujan la
aspiración a convertir el Centro Popular Afrodescendiente en
un espacio en el que, reivindicando el carácter popular de los procesos
sociales y políticos y, contrario al solipsismo y la habitual promoción de la
fragmentación, un conjunto de organizaciones activas confluyen para afianzar la
pertenencia afrodescendiente como fundamento de la acción movilizatoria en y
desde Medellín.
Pese a
que no deja de resultar compleja la definición de lo popular hoy, cuando los
discursos sociales se centran en el desdibujamiento de conceptos identitarios; recurrir
a tal categoría antes que un límite constituye una posibilidad para la
producción de pensamiento emancipatorio al adentrarnos en la segunda década del
milenio huérfano en el que nos encontramos, falto de ideas, nostálgico y
evanescente; urgido de propuestas y alternativas posibles. El pueblo, esa vieja
categoría tan republicana como socialista, no es simplemente la suma indeterminada
de todos los individuos, ni la expresión de una gelatinosa voluntad general. Para
nosotros, las y los afrodescendientes, pueblo es lo que somos.
